miércoles, 22 de diciembre de 2010

3,2,1! Adiós, 2010!

Querido 2010,

Finalmente, ha llegado el momento de despedirnos! Ha sido para mi un placer haberte vivido, más aún, sobrevivido! Gracias por lo reído, por lo llorado, por lo encontrado, por lo perdido; por las carreteras recorridas, por los abrazos, por el nuevo mensaje en las viejas canciones, por las amistades recién hechas y por las reafirmadas, por los sobrinos que me adjudico y por los que vienen en camino, por las metas alcanzadas, por los peldaños escalados y por la fuerza que llevo reservada para los que quedan pendientes.

Antes de que te vayas, quiero expresar mi admiración por la intensidad con que exigiste transcurrir. Espero no quedarte mal y poner en práctica todas tus lecciones. Que sepas que no guardo rencores para con tus días más grises. Reconozco que es labor del buen maestro llevar al alumno al límite. De otra manera, no se entera el aprendiz de cuán grande es su capacidad. 

Aclarado este punto y por el bien de nuestra amistad, me permito sincerarme y expresarte lo mucho que me alegra tu partida! Aprecio cada experiencia vivida a lo largo de  los últimos 365 días, sin embargo, ha sido un camino difícil y estoy algo agotada. Creo que tú también mereces un descanso.

Siéntete orgulloso de haber sido un verdadero desafío y perdona que no me doblegara ante tus retos. No es asunto de orgullo, más bien, es una muestra de fe y mi mejor tributo para los días que me regalaste.

Admito que fueron muy ingeniosas las ideas que utilizaste para ponerme a prueba, pero, créeme, no hay situación para la que no se haya escrito ya una canción. Para burlar los temores, cuento con un vasto arsenal de letras y, vaya! que me han resultado. Recuerda que a ti, mi adorado 2010, te antecedieron muchos años que otros ya vivieron y sobre cuyas reflexiones nos apoyamos algunos tercos, como esta amiga tuya. 

No vayas a malinterpretar! No pretendo restar mérito a las enseñanzas de tus días. Si creyera que todo ya  fue, no haría sentido respirar, mucho menos, escribir. Por supuesto que es obligación protagonizar la vida propia. Después de todo, no vinimos al mundo a ser espectadores de lo vivido por canta autores. Aún así, insisto en valerme de tantas infalibles referencias para reafirmar que tanto lo bueno, como lo no tan bueno, termina por pasar; y tú, mi querido amigo, pasarás igual! Verás, muy a mi pesar, el optimismo sigue invadiéndolo todo por acá!

PD: Me tomé la libertad de incluir, entre tus maletas, viejos miedos, dolores y recuerdos que pertenecen allá a donde vas. Pasado me dijiste que se llama el barrio? Ojalá sea bonito tu nuevo hogar. No te me pongas triste! Las despedidas son siempre agridulces, pero, siendo realistas, el mundo no dejó de girar antes, ni lo hará con tu final. Como todo indica que me toca quedarme un tiempo más por acá y no tengo espacio para el equipaje innecesario, espero no te pese la carga que pongo sobre tus hombros. Por lo vivido juntos, hazme este último favor sin protestar!

Buena suerte y hasta luego!

Yo

viernes, 26 de noviembre de 2010

the bridge across forever

Finalmente, terminé de leer The Bridge Across Forever de Richard Bach, el libro que Villo me regaló hace más de 8 años y que, por alguna razón, nunca me despertó interés. Cada cierto tiempo, mi amigo preguntaba -“Llegaste a leer el libro?”  - "eh? aún, no!" Me daba tanta vergüenza con él, que corría al estante desde que colgaba el teléfono, sólo para iniciar otro intento fallido de que sus páginas me amarraran.

Hace un mes, estaba haciendo una de esas limpiezas de closet que patrocina mi querida madre y lo encontré. De lo viejo, estaba casi perdiendo la portada. Lo puse encima de la cama y, esa noche, comencé a releer el primer capítulo; el mismo que, de tantas veces, bien podría recitar de memoria. Lo que sí ocurrió por primera vez, fue que pude pasar al segundo, al tercero...y así, noche tras noche, disfruté magníficamente la lectura. Villo se jactaría, recalcando que tenía razón cuando dijo que era una buena obra. Para defenderme, diré que, 8 años antes, no hubiese valorado lo aprendido como lo hago ahora.

Tengo que admitir que, a pesar de que su trama me seguía resultando algo cansona, contenía enseñanzas que me hubiese encantado haber plasmado yo con palabras y por las que envidio enormemente a Richard Bach.

Dice Pedro Guerra en su blog “compro libros y en los libros se esconden las canciones. Yo las busco entre las páginas. Entre las hojas de los cientos de libros, buceo; porque en cualquier lugar, agazapado, hay un mensaje que alguien, sin querer, dejó para mí”

Mi reciente lectura me regaló una lección hermosa que ha venido a pedirme que siga creyendo en el amor. Que su hora de llegada se rige por un reloj cuyas agujas mueve lo pronto o lo tarde que me cueste estar preparada para recibirle. Que no desespere tratando de llenar su espacio con cualquiera como remedio a la soledad porque sólo se hará más grande el vacío. Que alcanzar la plenitud es posible y que no debo conformarme con menos. Que, a su tiempo, arribará implacable y, entonces, será mi deber no ponerlo en duda y entregarle todo lo aprendido. 

Acá, algunas de las reflexiones que considero más acertadas del libro que esperó paciente a que yo fuera capaz de valorar su mensaje:
  • You are never given a wish without also being given the power to make it true.
  • To bring anything into your life, imagine that it is already there. 
  • The opposite of loneliness, it’s not togetherness. It is intimacy. 
  • The sum of one and one, if they're the right ones, can be infinity. 
  • If you would listen to what you know instead of what you fear… 
  • Until you make room in your life for someone as important to you as yourself, you will always be lonely, and searching, and lost. 
  • Boredom between two people doesn't come from being together, physically. It comes from being apart, mentally and spiritually. 
  • Anyone you want to keep in your life, never take them for granted.
  • Having made the decision to love, had I chosen life instead of death? 
  • Life never abandons life.
  • Now is our chance to hold to what is, in spite of what it seem.
  • One of the charmed pair must always supply what the other might lack.
  • Real love stories never have endings, because love does not end.
  • Did you ever feel that you were missing someone you had never met? 
  • Our soul mate is the one who makes life come to life.
  • Next to God, love is the word most mangled in every language. 
  • There are no mistakes. The events we bring upon ourselves, no matter how unpleasant, are necessary in order to learn what we need to learn; whatever steps we take, they're necessary to reach the places we've chosen to go. 
  • The best way to pay for a lovely moment is to enjoy it.
  • That's what learning is, after all; not whether we lose the game, but how we lose and how we've changed because of it and what we take away from it that we never had before, to apply to other games. Losing, in a curious way, is winning.

P.D. Villo, Gracias por el regalo [más vale tarde que nunca, no?]

domingo, 21 de noviembre de 2010

nuestro luto

Mi patria está de luto. Llora la partida de un hombre que vivió para servir. Frente al televisor, escucho el testimonio de un pueblo agradecido que confiesa sentirse indefenso sin Freddy Beras Goico. No soy ajena a este duelo, sin embargo, más que la muerte de un gran dominicano, es ese sentimiento de orfandad lo que provoca que las lágrimas me bañen el rostro.

Lloro porque me duele que Freddy haya sido tan grande. Hizo este hombre más de lo que estamos todos llamados a hacer? Celebró la vida, valoró a los suyos, amó a su patria, a su familia y a sus amigos y utilizó los dones que le fueron concedidos para hacer el bien.  

Deberían éstas ser acciones extraordinarias? Es tanta la escasez de nuestros valores que convierte en excepcionales a quiénes ejercen a diario el oficio de la humildad, la honradez, la responsabilidad? Era Freddy el único dominicano a quién le indignaban los abusos de poder, la carencia de salud de nuestros enfermos y la falta de educación de nuestra gente? Sólo Freddy sentía la necesidad de corregir la mediocridad de nuestros profesionales al escucharlos decir "habíanos" "tábanos"? No nos provocan estas escenas las mismas inquietudes? somos, el resto, unos indolentes?

Reclama a nuestra conciencia la desesperanza del Dr. Cruz Jiminián quién contaba con un único ciudadano, entre millones que somos, para la gestión de donaciones destinadas a la colocación de válvulas a pacientes de cardiología. Para qué carajo servimos los demás? Al reconocer el mérito del gordo, reiteramos la nobleza de su lucha, sin embargo, no nos integramos. Si su legado es tan grande como para enlutarnos el alma, no debería ser igualmente capaz de hacernos reaccionar y empezar de una maldita vez a ser mejores hombres y mujeres? 

Cada uno de nosotros tiene, a diario, la oportunidad de aportar, de contribuir. Es nuestro reto el lograr que lo correcto no sea la excepción. Las naciones son las acciones de sus hombres y la nuestra está gritando desesperada por ver a sus ciudadanos ponerse en marcha.

En teoría, todos los dominicanos somos un Freddy. Mi pregunta es: Cuándo lo seremos en la práctica? Todos sabemos lo que hay que hacer y, de no ser así, sírvanos de ejemplo quien se diferenció por la coincidencia de su hablar con su actuar. Por qué es tanto nuestro pesar? será que, al reconocer su grandeza, queda, a la vez, develada la inercia de los que quedamos?

Arrancamos, entonces? o nos vestiremos para siempre de luto al permitir que, con el cuerpo de don Freddy, quede enterrada nuestra buena voluntad?

jueves, 4 de noviembre de 2010

raíces

Me despierta el aguacero. Miro hacia afuera y el gris de la mañana me invita a arroparme de nuevo. Dormito por otro ratito y, a pesar de lo ligero de mi sueño, logra la imaginación transportarme a otro lugar, hasta allí donde habita mi raíz.

Tanta es la fuerza de mi deseo que escucho hacerse más intenso el golpear de las gotas de lluvia. Caen ahora sobre el techo de zinc. Huele a café y a tierra mojada. De fondo, una canción de Filio. Confiada en que mis oídos no me traicionan, tarareo "y es que vienes siempre, o casi siempre, vienes con el sol". 

La cama se va haciendo más estrecha y cuelga de un balcón...cómo adoro las hamacas! Son tan personales. Mientras el lado sin desvestir de una cama y su segunda almohada gritan que estoy sola, en una hamaca, soy el todo que llena el espacio. Me mece la brisa y su arrullo deletrea f-e-l-i-c-i-d-a-d. 

Justo entonces, el reloj me trae de vuelta. Me recuerda que es jueves, que entro a las 9, que el tránsito es horrible siempre, peor si llueve. 

Me levanto agradecida de que mi día haya valido la pena aún cuando, apenas, comienza.  "Espero reencontrarte de no cesar el aguacero". Salgo tan contenta que ni siquiera me irrita el no tener sombrilla. Mi sonrisa de hoy es "a prueba de agua". Proviene de la certeza de que esta noche, al acostarme, viajaré de vuelta a Monción.

sábado, 16 de octubre de 2010

saturday night...fever???

Si, meses atrás, me hubiese tocado describir un sábado por la noche, me habría referido a los interminables recorridos por la ciudad, al sandwich de pierna a las 5 de la mañana, al reguero de llamadas redundantes "qué hay pa hoy?", seguido del "no dejes de pasar por aquí" y el absurdo compromiso de la última parada aunque me tumbara el sueño [fulanito cumple años y te mata si no llegas].

Ahora es sábado por la noche y la historia ha cambiado "algo". Mi cuerpo se acomoda en la pijama y no parece extrañar estar encaramado en los stilettos que me hinchaban los pies. Esta noche, la música de fondo no es la que decide el DJ de la cabina. En este bar, da igual si Duncan Dhu es cosa de los 80; es lo que quiero escuchar y me importa muy poco que ya no esté de moda. Con el paso del tiempo, voy aprendiendo a bailar cuando quiero, no cuando lo dicta el calendario. Hago de mi agenda el día que me place, disfrazando de fin de semana un jueves cualquiera y tachando de mis pendientes las salidas por compromiso, lo obligatorio, lo que se estila. 

Me divierto con lo contradictorio que resulta para algunos encontrarme en casa a esta hora. Reclaman que me he tornado "una aburria". "Te estás poniendo vieja, qué tú haces conectada?", "estás enferma?"...tal vez lo estoy, pero lo disfruto espléndidamente y no quiero sanarme de mi fiebre de sábado por la noche.

lunes, 4 de octubre de 2010

entrevista

Qué pasa con los días de lluvia?
pues, que me entristecen.
qué tal las tardes de domingo?
lo mismo, me entristecen.
y cuando el calendario anuncia Octubre
y  la brisa suena a otoño?
me agobia el olor a pena...

Cómo se enfrenta entonces a una tarde de lluvia
de un domingo de octubre?
ja! juro que me gastan una broma
y me burlo de mi mismo.
luego medito...y si estoy siendo muy duro?
tal vez, la vida misma llora a cántaros conmigo

miércoles, 8 de septiembre de 2010

a nuestra salud!

Hoy he vuelto a sonreír. Abro el facebook y lo encuentro lleno de buenas noticias. Me hago testigo de las bendiciones que reciben mis amigos y soy feliz por ellos: aniversarios, cumpleaños de sus hijos, primeras sonografías! todas manifestaciones hermosas de la forma en que Dios obra cada día, haciendo milagros en las vidas de quienes considero tan míos.

Confirmo mi asistencia a los eventos. Un hada escribe su primer libro infantil y siento la nostalgia de aún no tener una hija a quien leerlo. Para el domingo, la  despedida del soñador que se nos va; tengo que ir y regalarle al oído la frase de Coelho en la que veo reflejado su rostro junto al de la chiquita que nos ha enamorado a todos: "te amo porque todo el universo conspiró para que llegase hasta ti"...órale Superman, hasta que se te dio el sueño!  

Ya con el corazón medio acelerado, reviso la bandeja de entrada. Se me olvidó contarte tiene como título el mensaje que llama mi atención. Lo abro y salen del sombrero las palabras que recé por leer hace meses. Ocho líneas que me cuentan de unos ojos que hoy vuelven a llorar, pero esta vez de felicidad! Prueba superada, la esperanza de vuelta a casa. Elevo una oración de agradecimiento y lleno el teclado con lágrimas que cruzan al polo sur para festejar junto a tí.

Gracias a cada uno por ser proveedores de esperanza y alimento para mi fe. Sus alegrías son también las mías.  Levanto mi copa, brindo a nuestra salud y canto a Serrat:

Decir amigo
es decir lejos
y antes fue decir adiós.
Y ayer y siempre
lo tuyo, nuestro
y lo mío, de los dos.

domingo, 5 de septiembre de 2010

retorno


Ya no tendrá tiempo de prepararme la taza de té. Estará ajetreada, inmersa en sus propios afanes. Volveremos a los días en que dos baños no son suficientes; "te falta mucho? date que estoy tarde". Mientras decido qué camisa ponerme, dejo la puerta entreabierta para disfrutar de verla maquillarse, motivada, contenta, emocionada. Escoge un par de aretes, se los quita indecisa. Los cambia por otros que parecen complacerla. "Mami, te ves bien, ya vete que te va a agarrar el tapón!"

Qué fastidio con el té! [eso son como 5 minutos menos de vueltas en la cama]. Ya me veo arrugando la cara esos días que me coja el sueño y necesite que me planche un pantalón "juyendo". Ya oigo mis "chuipis" cuando amanezca con hambre "Mami, un chin de avena!"; como respuesta el silencio del pasillo porque ella ya se habrá ido. 

Bendito sea el fastidio de las ñoñerías que voy a perderme a partir de este momento. Entrego mi comodidad completa por verla retornar a su coquetería; que me despierte su perfume y no el olor de mi infusión de jengibre; oír su taconeo en lugar del arrastrar de sus chancletas. 

Mami tiene trabajo después de 5 años en casa. Redescubro en sus ojos la dignidad que había quedado colgada en algún closet junto a sus chaquetas. Bienvenida de vuelta! ya te extrañaba.

lunes, 30 de agosto de 2010

no será canción

Mi poema soñó ser canción. 
Se topó con la guitarra un día
y sonrió al imaginarse cantado
al ritmo de su sonar.

Hubo meses de tarareo,
de jugar con los tonos;
trabajo duro para letras y cuerdas
que de por sí,
se encontraron cansadas.

Agotada,
escapó la melodía
con la idea maldita
de que lírica y música
compiten al fundirse.

Egoísta la guitarra que,
al unir su sonar a mis letras,
pretende no tener que
ajustar sus acordes.

Ay! alma mía,
la musa, como la chispa
nacen sin buscarlo,
pero el amor,
como las buenas composiciones,
se perfecciona con la entrega
de sus autores.

Mi poesía no será cantada;
más conservará su esencia.
A sabiendas de haber perdido 
el miedo a salir a escena,
será igual de hermosa recitada.

Cautivará con su alma
nuevas melodías.
Tal vez mañana,
algún saxo o bien,
otras cuerdas
sonarán para mí!
y bailaremos felices
acoplados en una canción.

sábado, 21 de agosto de 2010

la vida es...un corte de pelo!!!

Te cortas el pelo. Justo así, como querías...tal como lo viste en la revista. La chica que te hace el corte, sabe como secarlo. Sales de ahí enamorada. 

A los tres días, necesitas volver a tu rutina de belleza, pero resulta que no aparece una estilista que te seque como esa vez primera. Comienza la duda: "hice bien en cortarlo?";  le sigue el auto-consuelo: "Claro que sí, es que la tipa esa no sabe, pero mañana agarro el secador en casa y seguro que me sale mejor".

Desastre! comienzas con los más larguitos y todo parece sencillo...el lío viene cuando te queda el flequillo! humm...estos mechones van a dar trabajo. Sales semi-airosa de la prueba (claro está, ayudada por gotitas, mousse, gel y todo lo que aparece entre los potes de tu mamá y tu hermana) sólo para darte cuenta de que el efecto de tu secado parece ser más fugaz que la noche esa que le regalaron a Cenicienta. 

La semana siguiente, regresas al salón de belleza y resulta que la fulana entiende mejor el corte. Esta vez, hasta recibes uno que otro piropo al salir y retomas la confianza. Con esa nueva euforia, decides volver a intentarlo y descubres que el flequillo te bajó justo a la frente sin tener que saturarlo de tanta untadera. Moraleja: si la energía inicial fue buena, tendrás la capacidad de enfrentar y derrotar las dificultades venideras. 

Aprender a manejar un corte de pelo es un proceso similar al que conlleva todo el aprendizaje adquirido en otros aspectos de la vida. Cierto que es una escena algo más superflua (tanto que aún dudo si merece que le dedique estas letras) sin embargo, conlleva los mismos sacrificios que suelen ser apremiantes en aquellos sectores de la vida más relevantes: paciencia, perseverancia, optimismo y toneladas de FE. Graciosa forma de reflexionar nos regala la vida. Gracias Padre porque haces un aula de cualquier momentito!

domingo, 18 de julio de 2010

ángel de la guarda...dulce compañía

Tengo un ángel en el cielo. Fue mi amiga en pre escolar pero tuvo que irse antes porque papá Dios la necesitaba allá arriba. Así me lo explicaron de niña.

Mentiría si dijera que la recuerdo a cabalidad. Conservo pinceladas: merienda compartida en una lonchera...dedos manchados de palitos de queso. La abrazo y tiene el pelo corto. 

Se parecía en verdad a esa imagen que me viene a la mente? pues, no lo sé. Bien podría consultarlo con mami, pero tengo miedo de que diga que tenía el pelo largo. Sería confirmar que he olvidado su rostro; habría mi mente traicionado su recuerdo.

Fuera cual fuera su rostro terrenal, lo cierto es que han pasado más de 20 años y aún la siento. Para reincorporarla a mi vida, la he designado mi representante ante el Padre.  Debo reconocer que la mantengo bastante ocupada, pidiéndole que intervenga cuando siento que Dios se tarda..."S, date una vueltecita a ver en qué va lo mío". La imagino contestar "Paola, no te explicaron que vine a lo del descanso eterno?...llévame al paso!"

A pesar de mi necedad, sé que cuento con ella. La nombro y siento su abrazo. Susurra "Todo estará bien" y entonces duermo como cuando chiquita. 

Mis abuelos y tía Rosa viven en el cielo también y de vez en cuando les pido "un empujoncito"; sin embargo, S suele llevar la carga más pesada. Tiene mi edad y fue mi mejor amiga...se me hace más fácil contarle ciertas cosas [Mamá Quina podría echarme un "Mire, carajo!" que bien se podría escuchar en la Tierra]

No mencionaré su nombre porque es algo muy mio. No creo haber hablado de ella con más de una persona.  Es parte importante de mi y siento que debo cuidarla.

Tampoco es que sea necesario nombrarla. Ella ha leido estas palabras antes de que mi corazón impulsara los dedos al teclado. Me conoce tanto!

Hoy, la molestaré de nuevo...le tengo trabajo.

jueves, 8 de julio de 2010

roller coaster

I´m on the line
for the RollerCoaster
both afraid and excited,
I´m ready to be amazed

Upside, down...
funny feeling in my stomach;
my knees are shaking
still, my feet are not going backwards

I won´t get down before it´s over
Having ridden these vertical loops before,
I become more confident each time

I´m just asking for permission
to scream out loud if I need to
I may be crazy,
but I´m also human

Even when all signs read:
Relax and enjoy,
my heart has the right to doubt
before jumping for the next ride

domingo, 20 de junio de 2010

cicatrices

No tengo buena cicatrización. De niña, esto solía acomplejarme un poco. Me lastimaba con frecuencia: si corría, me caía y me sangraban las rodillas. Encima del dolor, sabía que tenía asegurada una nueva marca. Evitaba las faldas, los shorts, los vestiditos...me avergonzaban mis manchas.

Al ir creciendo, me dí cuenta de que esta deficiencia se torna aún más compleja cuando se trata de las heridas en el alma. A pesar de que logro perdonar a quien me daña, aún cuando mi corazón ha rechazado albergar rencores, me cuesta olvidar. Intento sin éxito volver a creer. Es una sensación de descontrol que hiere tanto como la ofensa primera. Me asusta pensar que el tanto caer me esté robando la confianza que siempre he tenido en la capacidad de volverme a levantar. 

Me he pasado la vida sintiéndome culpable por los dolores que alberga mi interior. He luchado contra mi naturaleza, pretendiendo borrar lo que se empeña en reiterar el tiempo; negándome a aceptar que me duelen ciertas cosas...que, aún las ya superadas, supieron arrancarme la sonrisa del rostro y que la zurrapita de cada de una de ellas sigue latente en algún lugar de mi interior. 

Hoy sé que mis manchas no deben causarme vergüenza. A pesar de ser vestigios de momentos algo más grises, también son remembranzas de aquellas pruebas que superé y que me ayudaron a convertirme en quien soy hoy día.

Cayendo aprendí a escalar. No he alcanzado la meta aún, pero tengo la certeza de estar en el camino correcto. Cada tropiezo es parte del trayecto. Mis pasos son ahora más firmes que los de ayer y, sin duda, más débiles que los que daré mañana. 

Mi presente está orgulloso de lo ganado y perdido. Mis manchitas están ahí como recordatorios que palpitan en los momentos en que, como esta madrugada, mi alma olvida que debo apostar a mi. Agradezco a cada una de las marcas sobre y bajo mi piel porque,a pesar de no ser bienvenidas, han decidido quedarse conmigo para reiterar que he logrado levantarme más de una vez.

martes, 8 de junio de 2010

consistencia

Dice mi amiga Violeta que puedo poner este asunto de la consistencia al lado de nuestro desgastado tema del sentido común. Ésto para indicar que, a pesar de ser dos armas infalibles para enfrentarnos a la vida, cada vez están más ausentes en el criterio con que nos manejamos. 

Pedimos a Dios (al fluir mayor, al Don de la barba...en fin, como quieras llamarle al Padre) que nos de la oportunidad de crecer; de mejorar; de alcanzar metas personales, laborales; hasta pedimos ser felices...y  mientras anhelamos ver ese destello de felicidad, vamos apagando con nuestros pasos cuántas luces se encienden en el camino. 

Nos victimizamos diciendo que otros alcanzan lo que quieren sin "coger tanta lucha"; nos excusamos alegando que no tenemos suerte, que algunos nacemos para pasar trabajo y, así, vamos poniendo límites a nuestros sueños, generando cadenas que nos amarran las alas. 

Es cierto que, a veces, el viento no sopla a favor y hay que bajar las velas; sin embargo, hay momentos en que lo que nos falta es ser consistentes: que lo que predicamos se parezca a nuestros actos.

Cuando conocemos nuestra meta, cuando el deseo es real, debe ser capaz de generar en nuestro interior la fuerza para permanecer comprometidos con lo que queremos alcanzar y para dar pasos firmes en esa dirección. Incluso, nos debe hacer capaces de disfrutar la espera, al reconocerla cómo parte del camino y no cómo el final del mismo. 

Dice Páez "es dura la caída, pero qué alegría cuando hacemos el gol". El jugador de fútbol sabe que el gol no es cosa de suerte, implica poner el alma y la mente en esa patada. La alegría no se genera sólo por ver la bola dentro del arco, es también el haber parido ese gol, el hecho de que sea real gracias a su esfuerzo...ser su causa.  

Ahora bien, ¿Qué pasa si el final de la senda no ofrece el paisaje que habíamos imaginado? Nos queda entonces la satisfacción de haber disfrutado el paseo, dando lo mejor de nosotros, apostando a ser inmensos, sin conformarnos, conscientes de que el ingrediente que faltó en la receta no fue nuestra consistencia. Ésto, amigos míos, genera un estado de paz que si bien no es felicidad, es igualmente capaz de ponernos una sonrisa en el rostro.

No he inventado nada de ésto. Siempre lo ha sabido el corazón. Es una pena que, a pesar de estar conscientes, permitamos que mi querida Violet siga teniendo la razón. 

lunes, 31 de mayo de 2010

a propósito del 30 de Mayo

El pasado domingo aparecía "apretujado" en el calendario, por lo menos en el de los dominicanos. La celebración del día de las madres coincidía, al igual que algún otro año, con el aniversario del ajusticiamiento de Rafael L. Trujillo, tirano que coartó la libertad de los dominicanos por 30 años.

Recuerdo que en el colegio nos hablaban de las múltiples atrocidades cometidas contra hombres y mujeres durante el régimen, destacando el asesinato de las tres hermanas Mirabal. Desde ese entonces creció mi admiración por las heroínas locales. Gracias a Patria, Minerva y María Teresa no tuve que asaltar las páginas de los libros de historia de otros países en búsqueda de modelos a seguir. Eran mujeres y eran nuestras. 

Despertó mi deseo de conocerlas, lloré leyendo En el Tiempo de las Mariposas, y volví a llorarlas en el teatro con Yo soy Minerva. Justo el pasado viernes, leía la última página de Vivas en su Jardín, la vida de mis heroínas contada por Bélgica Mirabal (Dedé), la hermana que "quedó viva para contarnos la historia", para inmortalizar a sus mariposas a través de un relato caracterizado por el amor a la libertad y el más puro amor de madre. Al desmenuzar todo lo escrito sobre "las muchachas", fui además, tomando conciencia del heroísmo silente de esa hermana que ha sobrevivido a la tortura del luto, que salta imponente sobre el vacío causado por la pérdida como cuando cabalgaba esbelta frente al cuartel de los calieses

Tal vez por lo reciente de mi lectura, me sentía doblemente contenta este domingo y me parecía tan hermosa esa "simple" casualidad de la fecha. Si la coincidencia de ambas conmemoraciones tuviese rostro, se parecería a Dedé. Ella, a quién le fue arrebatada la alegría en nombre de la libertad y en cuyas manos quedaron seis angelitos a quienes se dio por entera. Sumergirme en su relato fue transportarme a Ojo de Agua y hacerme una idea de lo grande de su dolor; Más aún, sentir la fuerza y el valor que tuvo que sacar de adentro para seguir adelante y criar sin reproches a sus nueve crías, entre hijos y sobrinos, y ser el apoyo de su propia madre a quien los golpes de la vida le debilitaron el alma y el cuerpo.

¿Cómo alcanza un corazón dar frente a la tragedia y caminar sin rencor? Lo logra porque es corazón de madre...Corazón que vela, que protege, que perdona...Corazón que ama, corazón que entrega. Corazón que vuela con las alas de sus tres mariposas.

No tengo el placer de conocer a Doña Dedé. He postergado mi visita a la casa-museo tantas veces. Ahora es uno de mis pendientes más urgentes. Espero poder abrazarla alguna vez y decirle lo orgullosa que me siento de las cuatro hijas de doña Chea. Como fruto de este pueblo que tanto les debe, quiero honrarlas, por ser sus vidas homenajes palpables a la libertad y a la maternidad.

jueves, 20 de mayo de 2010

cuento de los días de lluvia

Las tardes de lluvia no viajan solas. Se hacen acompañar de esa señora gorda y metiche llamada melancolía.

Para deleitar a menudas visitantes, rebusco canciones tristonas que canto a todo pulmón. Para ellas, desempolvo lo más corta-venas de Calamaro, Bunbury, Vicentico...alguna de Manolo Tena. En fin, sobredosis de guitarra.

Parece gustarles el banquete que con esmero he preparado. La melancolía se pasea oronda, a sabiendas de que menuda selección es, sin duda, en su honor...se contonea orgullosa cual cubana que baila al compás de un guaguancó en alguna fiesta fuera de la isla; la tarde se rie a carcajadas a través de miles de gotas. Llueve a cántaros.

Entonces el aguacero apaga mi voz. La descarga de sentimientos y recuerdos reavivados me dejan el espíritu agotado. Es tiempo de despedirnos. "Suficiente por hoy", diría un amigo.

Las acompaño a la puerta. La tarde me mira apenada por el desorden provocado a su paso. "Perdona por el mojadero en la casa y en el alma" dice. Al besarnos, susurra en mi oído, "Sube ese ánimo! mira que, tras mi paso, suele aparecerse el sol". Sonreímos en complicidad.

La melancolía camina de prisa, altanera y ofendida al haber notado mi desesperación por que se marcharan. No se ha despedido. Descanso recostada en la puerta, aliviada de su aparente partida. Fuerte suspiro.

A lo lejos, justo antes de perderles de vista, la más regordeta se voltea y me da un guiño que entiendo a la primera: la siempre cumplida promesa de su regreso.

Le devuelvo el gesto. A pesar de la resaca que dejan a su paso, debo admitir que las extraño de vez en cuando.