miércoles, 8 de septiembre de 2010

a nuestra salud!

Hoy he vuelto a sonreír. Abro el facebook y lo encuentro lleno de buenas noticias. Me hago testigo de las bendiciones que reciben mis amigos y soy feliz por ellos: aniversarios, cumpleaños de sus hijos, primeras sonografías! todas manifestaciones hermosas de la forma en que Dios obra cada día, haciendo milagros en las vidas de quienes considero tan míos.

Confirmo mi asistencia a los eventos. Un hada escribe su primer libro infantil y siento la nostalgia de aún no tener una hija a quien leerlo. Para el domingo, la  despedida del soñador que se nos va; tengo que ir y regalarle al oído la frase de Coelho en la que veo reflejado su rostro junto al de la chiquita que nos ha enamorado a todos: "te amo porque todo el universo conspiró para que llegase hasta ti"...órale Superman, hasta que se te dio el sueño!  

Ya con el corazón medio acelerado, reviso la bandeja de entrada. Se me olvidó contarte tiene como título el mensaje que llama mi atención. Lo abro y salen del sombrero las palabras que recé por leer hace meses. Ocho líneas que me cuentan de unos ojos que hoy vuelven a llorar, pero esta vez de felicidad! Prueba superada, la esperanza de vuelta a casa. Elevo una oración de agradecimiento y lleno el teclado con lágrimas que cruzan al polo sur para festejar junto a tí.

Gracias a cada uno por ser proveedores de esperanza y alimento para mi fe. Sus alegrías son también las mías.  Levanto mi copa, brindo a nuestra salud y canto a Serrat:

Decir amigo
es decir lejos
y antes fue decir adiós.
Y ayer y siempre
lo tuyo, nuestro
y lo mío, de los dos.

domingo, 5 de septiembre de 2010

retorno


Ya no tendrá tiempo de prepararme la taza de té. Estará ajetreada, inmersa en sus propios afanes. Volveremos a los días en que dos baños no son suficientes; "te falta mucho? date que estoy tarde". Mientras decido qué camisa ponerme, dejo la puerta entreabierta para disfrutar de verla maquillarse, motivada, contenta, emocionada. Escoge un par de aretes, se los quita indecisa. Los cambia por otros que parecen complacerla. "Mami, te ves bien, ya vete que te va a agarrar el tapón!"

Qué fastidio con el té! [eso son como 5 minutos menos de vueltas en la cama]. Ya me veo arrugando la cara esos días que me coja el sueño y necesite que me planche un pantalón "juyendo". Ya oigo mis "chuipis" cuando amanezca con hambre "Mami, un chin de avena!"; como respuesta el silencio del pasillo porque ella ya se habrá ido. 

Bendito sea el fastidio de las ñoñerías que voy a perderme a partir de este momento. Entrego mi comodidad completa por verla retornar a su coquetería; que me despierte su perfume y no el olor de mi infusión de jengibre; oír su taconeo en lugar del arrastrar de sus chancletas. 

Mami tiene trabajo después de 5 años en casa. Redescubro en sus ojos la dignidad que había quedado colgada en algún closet junto a sus chaquetas. Bienvenida de vuelta! ya te extrañaba.